Subluxación Vertebral

Cuando una o más vértebras se desplazan de su posición natural decimos que se encuentran “subluxadas”. La subluxación implica un pequeño des alineamiento que da lugar a una irritación del nervio y a un funcionamiento anormal del sistema. La zona sublevada puede provocar un aprisionamiento del nervio irritando o comprimiéndolo (más que pinzándolo, como a menudo se piensa).imagen1

Debido a esta afectación nerviosa la información en el organismo no se transmite con normalidad e incluso puede verse afectada la movilidad y  o reducidos los estímulos.

La subluxación más importante es la que se produce en las primeras cervicales ATLAS y AXIS ya que produce una interferencia en el funcionamiento del tallo cerebral, punto de partida de la información  entre el cerebro y resto del cuerpo.

La causa directa del desequilibrio (funcionamiento anómalo y tejido mórbido) es la subluxación de las articulaciones; alrededor del 95% son vértebras ligeramente desplazadas.  Un vértebra desplazada, aunque sólo sea un poco, que esté torcida fuera de su alineación normal, desajusta la articulación. Las vértebras desplazadas pueden aprisionar el nervio o, debido a su desplazamiento causar el estiramiento de un nervio creando así una inflamación. Un vértebra sublevada causa una tensión nerviosa anormal causando enfermedades (síntomas), cuando este desplazamiento se corrige, se libera esa tensión y se atenúan las condiciones del desequilibrio.(The Chiropractor, by D.D. Palmer)

  El quiropráctico es el encargado de corregir las subluxaciones a través del ajuste.

¿Por qué se produce?

La subluxación puede estar causada por múltiples factores que se engloban en tres grandes grupos:

  • Estrés físico: Desde muy pequeños la columna puede sufrir daños; empezando por la rotación cervical a la se somete al bebé en el parto hasta las caídas cuando se empieza a caminar, a montar en bici o a practicare deportes. Ya de adultos ponemos nuestros sistema nervioso a prueba a diario, con postural inadecuadas, durmiendo boca abajo, el sedentarismo, la mala nutrición o levantamientos inapropiados de pesos, caídas…etc.
  • Estrés mental: Existe una estrecha relación entre los problemas físicos y los emocionales; la ansiedad, las preocupaciones familiares, financieras, el estrés, pueden causar problemas de columna, la musculatura y los tejidos se ven afectados por tanta tensión.
  • Estrés químico: La función del sistema nervioso puede verse afectada a su vez por una dieta con exceso de grasas y proteínas, por la ingestión deficiente de agua, tabaco, alcohol, la medicación…

Pero no se trata de vivir sin estrés, el estrés forma parte de nuestro día a día, sino de controlar sus niveles para que nuestro organismo se auto regenere.